BIENVENIDO FRACASO

BIENVENIDO FRACASO
Llevo días dándole vueltas al término fracaso y a su significado. La RAE en una de sus definiciones lo expresa como “malogro, resultado adverso de una empresa o negocio”, así que podría decirse que “es el resultado adverso en una cosa que se esperaba que sucediese bien” (Wikipedia). Considero que la palabra “fracaso” va muy enlazada con las expectativas que cada uno, a nivel personal o profesional, pone ante un proyecto o un hecho que espera, antes de su puesta en marcha, que funcione bien y del que se obtengan buenos resultados. Eres tú, quien analiza los resultados según unos criterios y baremos que previamente has establecido y concluyes el éxito o el fracaso.

No voy a hablar hoy de fracaso escolar o el significado positivo del término fracaso como decía H.Ford “El fracaso es la oportunidad de empezar de nuevo, con más inteligencia”, sino de otros usos.

En ocasiones oigo la palabra fracaso en situaciones o proyectos relacionados con la intervención socio-educativa con jóvenes, donde un pequeño cambio en sus pensamientos, expresiones o maneras de actuar son grandes éxitos para ellos principalmente, pero para los que trabajamos acompañándolos en su proceso personal también. Para mí no es clave que los datos pasados en una encuesta no hayan sido todo lo satisfactorios que se quería, o que haya jóvenes que no cumplan las expectativas según unos criterios establecidos y que, por lo tanto, sean un fracaso en los resultados. Entiendo que es necesario evaluar el progreso y los resultados de un proyecto o intervención, pero no se debería evaluar solo con datos, hay muchas variables que se deben de tener en cuenta, para así tener una información más global.




Bienvenido fracaso
Cuando se participa en determinados proyectos socio-educativos en los que el objetivo de la intervención es acompañar en distintas áreas a jóvenes en riesgo de abandono escolar, con pocas motivaciones, que se ven perdidos, desorientados personal y académicamente. Compruebo que lo único que se resalta y prioriza, después del trabajo de muchos profesionales y la implicación de los jóvenes, sea que los indicadores no dan los resultados esperados o que la intervención ha sido un fracaso, ¿en base a qué?, ¿a unas encuestas? a datos y más datos. Esto me lleva a pensar que hay mucho desconocimiento sobre el campo de intervención socio-educativa y que no se valora que un pequeño cambio, aunque sea en un solo joven, es un éxito. Es un primer paso. Esto es lo principal a valorar, debería tener un peso importante.

¿Se deberían acaso considerar resultado poco favorable ó fracaso a?:
Paula, 16 años, meses desorientada en todos los niveles, compañías inadecuadas que no le favorecían, ausencias del centro educativo. Se ha conseguido que realizara FP Básica de peluquería, está feliz y motivada.
Kiko, estudiante de 15 años, apático, desmotivado para acabar la ESO y que nos verbaliza “gracias a vosotr@s que me habéis dado fuerza, no he abandonado”. Ahora estudia FP Informática.
Claudia, estudiante de 16 años y repetidora, se siente incomprendida, con inseguridades. Está en proceso de conocerse y se le ha guiado a obtener más recursos para regularse a nivel emocional, así como a funcionar de manera autónoma y lograr sus objetivos.
Ricardo, con 17 años sin finalizar la ESO, desmotivado, perdido académicamente e inseguro. Empieza a ver que es capaz de hacer las cosas por sí mismo y a vislumbrar un buen futuro. Realizando en la actualidad un curso de cocina.
Como estos casos hay muchos más. La intervención ofrece una oportunidad de encontrar un espacio donde poder expresarse libremente, sin ser juzgados, de conocerse y aceptarse. Muchos jóvenes que participan en estos proyectos dan un pequeño salto para cambiar su vida. Puede que otros se queden en el camino o que no sea su momento, pero casi siempre es un inicio para sentirse mejor y sobre todo para creer en ellos. Si esto es un fracaso, sólo puedo decir BIENVENIDO FRACASO.

Pepa Domingo Torres.
PEDAGOGA Y ORIENTADORA EDUCATIVA.

2Comentarios

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      Mónica
      jun 22, 2017

      Maravilloso artículo!! La sociedad avanza y se supone que las personas con ella, pero en el campo socioeducativo nos queda aún un largo camino. Se sigue pensando, como antaño, en que una persona consigue el "éxito" cuando sus resultados académicos y/o profesionales son de 10, siendo la vara de medir pruebas académicas, test,...y como dice el artículo de esta profesional de la educación, ¿No deberíamos tener en cuenta otras variables? Yo personalmente pienso que sí. Pepa, GRACIAS por hacernos reflexionar. Enhorabuena.

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      Maria Domingo
      jun 25, 2017

      Hace falta que alguien nos abra los ojos como tú lo has hecho para que nos demos cuenta que muchas veces llamamos fracaso a situaciones puntuales que en ningún deberíamos tomarlas como un fracaso.El artículo me ha hecho reflexionar mucho y me ha hecho cambiar la percepción de muchas cosas.Gracias!!

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